Presentación de “Un cadáver bajo el naranjo”

Minientrada

Presentación de “Un cadáver bajo el naranjo”

Tendrá lugar el próximo día 25 de Febrero a las 20:00 aproximadamente, en el Palacio de La Madraza, en la calle Oficios de Granada, junto a la capilla, y correrá a cargo del profesor Juan Varo Zafra. Como publiqué en su día, el libro fue premiado con el Federico García Lorca de la Ugr, lo cual es todo un honor para mí.

Juana de Ibarbourou y el tópico Collige virgo rosas

Juana de Ibarbourou
Collige virgo rosas

«Rose, oh reiner Widerspuch, Lust,
Niemandes Schlaf zu sein unter soviel
Lidern.»
RILKE: Epitafio (1925)

La genuinidad de la poesía de Juana de Ibarbourou hace que su lectura genere continuas ocurrencias acerca de cómo abordar un comentario de su escritura. Cabe señalarlo como peculiaridad: no es una poesía ceñida a una meta estética estrictamente acotada, tampoco una poesía enfocada en cultivar preceptos delimitados que generen dos o tres rasgos de loable originalidad que distingan a un poeta frete a la crítica.
No, la poesía de Juana de Ibarbourou se abre plenamente ante el lector; florece, como lo hacen tantos motivos en sus versos. Podemos afirmar que su poesía es transgresora, y a la vez decir que su intención (al menos no en primera instancia) no era la transgresión, sino lo estético. Es por eso que la transgresión en Juana de Ibarbourou es natural y también florece, franqueando límites en todos los aspectos de la poesía. Transgrede no porque sea su cometido, como ocurriría en algunas vanguardias en las que asistimos a la desafortunada transgresión por la transgresión, sino que la poesía de Juana de América fatiga el recipiente poético heredado, como si se tratara de un postre leudado que se desborda, por todas partes, de un molde que no alcanza a contenerlo, y que parece, como ya hemos señalado, florecer.
Es por eso que al acercarnos con actitud crítica, uno no sabe en qué aspecto de esa subversión tácita concentrarse. El cromatismo, la luz, el agua, y hasta el propio ritmo de los versos son testigos de este desbordamiento de los límites; cuánto más en esa aparición reiterada (y preciosa) de la flor, que nos hace recordar, no de manera casual ni inconsciente, a la imagen de la virginidad, y que es usada sin embargo como metáfora del producto de la feminidad realizada con toda su plenitud y potencia.
Personalmente, la imagen de la flor; esas rosas que florecen en sus manos, en su boca, en la noche, en la alegría, me parece un tema de una profundad tal que no basta con cuatro páginas, sino que haría falta toda una tesis doctoral (o varias) para tratar de esbozar al menos cómo aplica y desarrolla la poeta el motivo de la flor y en qué medida transgrede. Sigue leyendo

Diseño para Cazador en el bosque de Juan Pablo Molina

Recientemente, el diseñador colombiano Juan Pablo Molina diseñó una nueva portada para el libro Cazador en el bosque. El resultado ha sido precioso, como puede verse en la fotografía que adjunto. Focaliza la atención en el detalle vertebral del cuadro: el cuervo, presencia inequívoca de lo fatal, posado sobre el tocón. Preciosa, siempre es un gusto estas colaboraciones. Esperemos que pronto esté a la vista una nueva edición en la que el diseño de Juan Pablo sea la portada del libro.

IMG_20140612_115604

 

Juan Pablo Molina es un diseñador colombiano de 30 años que ha trabajado en el ámbito de publicidad. Actualmente se encuentra estudiando Dirección de Arte en Montevideo. Para consultar su trabajo y creaciones, su página  http://juanpamolina.dunked.com/

Premio Federico García Lorca de la Ugr, modalidad de narrativa

Recientemente, mi universidad, la Ugr, me honró concediéndome del premio Federico García Lorca, en la modalidad de narrativa, por un  nuevo libro de cuentos titulado Un cadáver bajo el naranjo. Aprovecho para hacer público mi profundísimo agradecimiento a la institución aunque no valga para hacer justicia al honor que ha sido figurar entre los condecorados, a los que felicito. De nuevo un premio gestado en Granada; señalo, como en el anterior, lo mucho que significa para mí que sea mi ciudad la que reconozca las humildes virtudes de lo que, con más voluntad que aciertos, hago.

Los detalles del libro me los guardo para cuando esté listo para darse a luz. Adjunto la nota de prensa en el que figuramos los premiados y el fragmento que seleccioné para que apareciera en el catálogo:

http://www.granadahoy.com/article/ocio/1792544/la/ugr/entrega/sus/premios/los/mejores/artistas/este/curso.html

LA CAJA

No se le ocurría quien podía haber entrado en su habitación a soltar aquel paquete y por qué. Atacado por el cansancio, se sentó en el sofá frotándose la cara con las manos y entonces recordó.

No se hubiera imaginado ni siquiera que su pedido iba a llegar de aquella forma. Sonrió enigmático y se acercó a la caja, le echó un vistazo y salió a buscar una taza de té. A la vuelta, colocó el té sobre el escritorio, echó el azúcar, y dio un sorbo. Se giró para observar la caja y pensar cómo lo iba a hacer esta vez.

Paciente, se levantó y dio un par de vueltas al paquete, examinándolo. Tenía que sacarlo de allí. Levantó la mirada. La puerta estaba demasiado lejos. La ventana parecía la mejor opción. Apoyó las palmas de sus manos en el costado de la caja y la empujó hacia el escritorio, que estaba junto a la ventana. Era recia, el embalaje no cedía ante la presión de sus manos, como si estuviera llena de algo sólido que se ajustaba perfectamente a las dimensiones del continente. Poco a poco la caja empezó a arrastrarse. Cuando apenas había avanzado medio metro sobre la alfombra, se detuvo y la miró.

Era más grande. La caja había crecido al menos diez centímetros. Se puso una mano en la cintura y otra en el mentón, pensativo. Calculó de nuevo la distancia hasta la ventana y la puerta. Definitivamente, la ventana seguía siendo la mejor opción.

Apoyó de nuevo sus manos sobre el paquete y lo empujó con más fuerza. Ésta vez estuvo seguro de ver cómo la caja se estiraba. Cerró los ojos y deseó que cuando llegara a la ventana, las dimensiones no hicieran imposible el desalojo.

Asíntota

Recientemente, aunque lo añado con algo de tardanza que no he podido evitar, la revista cultural digital Subverso publicó una serie de diez aforismos míos titulada como Asíntota. Es un honor para mí haber colaborado con la revista, gracias a la intervención de mi profesor Juan Varo Zafra al que le estoy muy agradecido, sin más dejo el enlace.

http://www.subverso.es/?p=2706

De buenas letras: Cazador en el bosque

Reseña de José Rienda, de la Academia de Buenas Letras de Granada, publicada en el diario Granadino Ideal el jueves 21 de noviembre de 2013.

La semana pasada se hicieron públicas las bases del V Concurso Literario ‘Nuevos creadores’ de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Granada en colaboración con la Academia de Buenas Letras, un certamen que cumple con los objetivos que lo motivaron. Muestra de ello es el excelente camino literario trazado por algunos de los autores premiados tras la publicación de su primer libro en la Colección ‘Mirto Joven’ de la Academia; por otro lado, resulta igualmente reseñable la calidad de buena parte de las creaciones presentadas al concurso, como es el caso de las últimas galardonadas: ‘Museo de los instantes’ de Jerónimo Marín, en poesía (de quien se dará noticia en la revista ‘Alhucema’), y ‘Cazador en el bosque’, en narración, de Felipe Reyes Guindo.

‘Cazador en el bosque’ se presenta como un conjunto de relatos que rompe con los tópicos de las primeras obras de cualquier escritor, pues se trata de un libro maduro, perfectamente estructurado y que incorpora numerosos y sorprendentes recursos impropios de una ‘ópera prima’. De inicio, es destacable el hecho de que no nos encontramos ante una mera colección de cuentos, pues en él se quiebra el planteamiento convencional del álbum literario y se opera desde un sistema dialógico y polifónico sabiamente controlado por el autor (sesgo bajtiniano que se hace evidente en la defensa de la hermenéutica explicitada ya en el preámbulo de la publicación). Marcado por su deferencia a la estética de la recepción, Reyes Guindo acierta con un sugestivo cambio de roles entre autor y lector que mueve todo el libro en pos de, y esta es la cuestión nodal, una verosimilitud forjada en la fascinación; por eso inicia los relatos presentando a un personaje que da noticia de lo que a la postre será la historia principal del cuento, acierto narrativo que funciona desde un principio básico de la curiosidad humana: nos creemos con mayor comodidad lo que cuentan que contaron… Se trata en definitiva de un juego de actores que se ‘fugan’ de la ficcionalidad narrativa para embaucarmos con la existencia de otros personajes que, o protagonizan el cuento que sigue, o bien reaparecen como anécdota varios cuentos después (lo que se refuerza con notas a pie de página y otras ‘distracciones’).

También es destacable el punto, más que culturalista, academicista que traspasa la narración. La formación de su autor (arabista en sus inicios, filólogo después) se hace evidente y, aunque se podría haber ‘liberado’ al lector si Reyes Guindo no hubiese mostrado sus cartas tan abiertamente, lo cierto es que el juego literario propuesto funciona a la perfección en tanto que el autor hace un uso canónico del vademécum del cuentista. En efecto, Reyes Guindo es un escritor consciente y vigilante en lo que escribe, desde dónde lo escribe, para quién lo escribe y con qué intencionalidad lo hace: Borges y García Márquez rezuman aquí por los cuatro costados con ciertos ecos de Cortázar y Machado, pero también encontramos huellas de Brecht y un interesantísimo trasfondo filosófico donde Descartes adquiere relevancia y donde también, curiosamente, se acomodan Marx y Santo Tomás de Aquino. Y todo ello desde la referida técnica del personaje narratario.

A propósito de los aspectos del cuento como género literario, escribía Cortázar: «Un escritor argentino, muy amigo del boxeo, me decía que en ese combate que se entabla entre un texto apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knock-out». Aquí he de decir que ‘Cazador en el bosque’ noquea desde las primeras líneas.

cazador en el bosque ideal

IV Premio de Poesía y Prosa Narrativa Ciudad de Granada

Cazador en el bosque fue premiado en la modalidad de prosa narrativa en el IV Premio de Poesía y Prosa Narrativa Ciudad de Granada.

Fragmento de la entrega del premio:
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=r1Vv8HFD56E]

Entrega íntegra:
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=GKYC_PbNaRI]

En compañía de Jerónimo Marín, premiado en la modalidad de poesía por Museo de los instantes.